Desde hace miles de años los Señores Vampiros azotan las tierras de los vivos con sus vastas legiones de zombis, esqueletos y otras criaturas mucho más siniestras. Algunos de ellos han sido reyes y príncipes en la antigua Lahmia, en Strigos o en Sylvania y ahora se ocultan, desperdigados por sus enemigos, preparándose para traer al mundo el sosiego de la no muerte.

Antes de comenzar a coleccionar un ejército de Condes Vampiro, es necesario elegir un clan de vampiros de entre los cinco que presenta el libro. Cada uno de estos linajes posee poderes especiales y modificaciones a sus atributos que impactarán enormemente en la forma de utilizar nuestro ejército, ya que los personajes tienen un gran protagonismo en una fuerza no muerta.
El clan Lahmia está compuesto por las descendientes de la reina Neferata, antigua gobernante de la ciudad de Lahmia (origen de todos los linajes vampíricos). Habiendo escapado de la devastación de su ciudad por parte de los ejércitos de Nehekara, la reina se refugió en el Pináculo de Plata desde donde envía a sus doncellas para infiltrarse en las más nobles familias de Bretonia y el Imperio. Estas vampiresas utilizan sus poderes de seducción para dominar a sus presas, pero llegado el caso pueden atacar con la ferocidad de cualquier vampiro. Los poderes de este linaje representan fielmente en el juego los talentos especiales de las Lahmias, permitiendo controlar personajes enemigos, evitar que ataquen o cosas similares; claro que el éxito de estas tretas depende en gran medida del atributo de liderazgo del enemigo.
Los von Carstein son los vampiros por excelencia, la aristocracia de la noche. Dominan Sylvania desde la muerte de Otto von Drak, el antiguo Conde Elector y padre de quien sería Isabella von Carstein, en 1797. Han sido sin duda los más amenazadores enemigos no muertos del Imperio, Vlad von Carstein llegó a asediar Altdorf y Manfred von Carstein destrozó Stirland. Actualmente las autoridades imperiales suponen derrotada a esta familia, pero hay rumores de que el castillo Drakenhof está siendo reconstruido y que nuevamente extrañas criaturas cazan en los bosques. Los poderes de los von Carstein son los asociados más tradicionalmente con los vampiros, pueden llamar murciélagos, lobos espectrales y moverse tan rápido como un corcel élfico; sin embargo lo que los hace realmente efectivos son las habilidades que les permiten darle mayor flexibilidad táctica a su ejército, afectando la resolución de combate o la capacidad de movimiento de sus seguidores. Con la llegada de la lista de ejército de Sylvania para la campaña de Tormenta del Caos se puede crear un contingente totalmente representativo de este famoso linaje.
Uno de los clanes vampíricos más populares es el de los Dragones Sangrientos. Estos caballeros vampíricos dedican su no vida a la búsqueda de la perfección marcial que les permitirá librarse de la sed de sangre humana, tal como lo hizo su líder Abhorash, Señor de la Sangre y Comandante de los Ejércitos de Lahmia, al derrotar a un dragón y beber su sangre. Aunque todos los vampiros son temibles adversarios en combate cuerpo a cuerpo, los poderes de los Dragones Sangrientos los hacen los más peligrosos de enfrentar cara a cara. No tienen la maestría en las artes oscuras que ostentan otros señores de la noche pero siguen siendo hechiceros capaces.
Los vampiros del clan Necrarca tienen un dominio absoluto de la magia, son los custodios de los pocos volúmenes que pudieron salvarse de la biblioteca de Lahmia. Menos preocupados que otros vampiros por las habilidades guerreras, se encierran en sus torres por siglos experimentando y estudiando. Son los únicos que no requieren sangre humana constantemente para sobrevivir, esto les permite ocultarse aún mejor. Todos los poderes de este linaje están orientados a potenciar sus poderes arcanos. Cuando parten a la guerra no lo hacen por dominio territorial o para eliminar enemigos como el resto de los vampiros, son capaces de arrasar un país por generaciones para conseguir algún grimorio o un artefacto de legendario poder.
Los Strigoi son los más particulares de los vampiros, sus desventuras los han llevado a ser despreciados por humanos y no muertos por igual. Suelen vivir en túneles bajo los cementerios o en bosques aislados, acompañados sólo por su odio hacia quienes los menosprecian. Cuenta la leyenda que ese odio centenario los transformó en las bestias que ahora son. Los poderes de los vampiros Strigoi les permiten hacer cosas tan variadas como llamar necrófagos o volar. La mayoría están dirigidos a mejorar los atributos de combate del vampiro, ya que no utilizan objetos mágicos. Aunque a veces no puedan derrotar a personajes poderosos armados con objetos mágicos potentes, son increíblemente efectivos a la hora de diezmar unidades enteras, la cantidad de ataques de que disponen, sumada a algunos poderes que permiten repetir tiradas, asegura una cantidad de bajas considerable.
Por último, también es posible utilizar un Maestro Nigromante en lugar de un vampiro como comandante del ejército. No cuenta con la avasallante habilidad de combate de los vampiros, ni con su resistencia al daño o poderes especiales; pero es un poderoso hechicero y cuesta algo menos que un Conde o Señor Vampiro (aunque no sé si la diferencia en puntos es suficiente para darle una ventaja a la hora de elegir comandantes).
Los demás personajes del ejército son los Señores Tumularios (antiguos reyes y paladines que ahora guían a las legiones no muertas, con la simpática habilidad de golpe letal), los Vampiros Neonatos (aprendices de los Condes y Señores Vampiros, que aunque no dominen aún todos los recovecos de las disciplinas de sus clanes son héroes de temer), los Espectros (fantasmas de nigromantes muertos que sólo pueden ser heridos por magia y que causan terror) y los Nigromantes (la infaltable asistencia mágica). A diferencia de otros ejércitos, la relativamente pobre capacidad de combate de casi todas las unidades (con algunas honrosas excepciones) y la necesidad de una buena cantidad de niveles de magia en algunos ejércitos, hacen que los personajes sean más importantes que en las fuerzas de otras razas del mundo de Warhammer.
Con la salvedad de las máquinas de guerra y tropas equipadas con armas de proyectiles, los Condes Vampiro cuentan con toda la gama de unidades necesarias para poder crear un ejército flexible. Aunque algunas unidades parezcan muy débiles, el hecho de que causan miedo las ayuda bastante, además de la asistencia que puedan recibir de los personajes (ya sea mediante hechizos o apoyo en el combate).
Unidades Básicas
Los zombis y los esqueletos son las tropas más comunes del ejército, los esqueletos suelen formar las unidades principales de infantería ligera y los zombis tienden a reservarse para las invocaciones, ya que son bastante menos impresionantes que sus huesudos camaradas (lo que ya es mucho). También hay necrófagos, que son hostigadores muy útiles; murciélagos, enjambres voladores que junto con los necrófagos son las únicas tropas vivas del ejército, y lobos espectrales, que fungen como caballería rápida.
Unidades Especiales
La Guardia de los Túmulos y los Caballeros Negros son las unidades más duras (de infantería y caballería, respectivamente) con que cuenta un Conde Vampiro, además cuentan con estandartes mágicos que los complementan muy bien y la habilidad de golpe letal. La Hueste Espectral es otra de las unidades que sólo puede ser herida por magia, una especie de enjambre de fantasmitas muy simpático. Los Murciélagos Vampiro, gigantescos parientes de los murciélagos, son una unidad voladora muy apropiada para atacar máquinas de guerra y algún maguillo aislado.
Unidades Singulares
La Doncella Espectral es una opción aclamada por muchos jugadores, es bastante divertida de utilizar y además sus terroríficos gritos pueden poner en problemas al enemigo, también es etérea, como los Espectros. El Carro Negro tiene como mayor ventaja la hermosura de la miniatura, además causa terror y puede ser efectivo, dependiendo del ejército al que se enfrente.
Como dije antes, quien esté más inclinado a la pintura y conversiones encontrará enormes posibilidades en un ejército de Condes Vampiro. Muchas de las unidades de otros ejércitos pueden transformarse para convertirse en podridas y reanimadas versiones de sus camaradas vivos, ejércitos enteros pueden construirse con estas variaciones. Los personajes también pueden personalizarse mucho, esto es realmente adecuado para los poderosos Señores y Condes Vampiro que deben sobresalir entre la multitud de esqueletos. El Carro Negro seguramente hará las delicias de los más inclinados al modelismo, a la ya de por sí bella figura pueden agregársele multitud de toques personales que la destaquen y la hagan digna de llevar a un Señor de Vampiros que espera su resurrección.
Para quienes deseen terminar una fuerza de tamaño decente en poco tiempo, la simplicidad de la pintura de los esqueletos, lobos, murciélagos, doncellas espectrales, espectros, necrófagos, huestes espectrales y otras unidades será una gran ayuda.
Espero que estas pocas líneas sirvan como una buena presentación de este ejército para quienes recién se inician y buscan una hueste que comandar.
Que lo disfruten…
Por Francisco Malini Verdú