Descripción del ejército de Cazadores de Demonios hecha por el Inquisidor “Chiche”.

” La inocencia no prueba nada…”
Desde hace diez mil años los Inquisidores luchan en una guerra encubierta por la supervivencia de la Humanidad. Todos han jurado solemnemente dedicar sus vidas al servicio del Santo Emperador y defender sus dominios de los enemigos más inicuos y terribles. Entre los protectores del Imperio, los Inquisidores del Ordo Malleus cargan con el deber de eliminar las manifestaciones físicas del Archienemigo. Cada hora de vigilia de los miembros del Ordo está dedicada a rastrear, investigar y purgar la contaminación caótica en cualquier rincón de la galaxia.
Todos los habitantes del Imperio están a la disposición de los Inquisidores, desde una humilde guarnición de Guardias Imperiales hasta las augustas compañías de los Adeptus Astartes. Cuando arriba una proclama encabezada por el célebre membrete “Por la autoridad del Emperador Inmortal de la Humanidad.”, todos responden.
A veces ni siquiera la potencia de un Inquisidor y sus seguidores es suficiente para detener una infestación demoníaca o la traidora rebelión de un corrupto gobernador planetario. En esos casos extremos sólo hay una fuerza en el Imperio que puede interceder: los Caballeros Grises. Estos guerreros, formidables incluso en comparación con sus hermanos Marines Espaciales, armados con bolters de asalto, armas psíquicamente cargadas y una fe inquebrantable en el Emperador, son el enemigo más acérrimo de los demonios.
Ciertamente, de no ser por los continuos esfuerzos del Ordo Malleus el Imperio habría desaparecido hace siglos.
¿Qué significa todo esto en una mesa de juego? Los Cazadores de Demonios son un ejército muy particular. En primer lugar su trasfondo es único, algunas de sus unidades y equipo son sólo máquinas de picar demonios, pero tienen acceso a una enorme variedad de tropas.
Algo que cabe resaltar es la maestría con la que los autores del Codex: Cazadores de Demonios llevaron el trasfondo a la práctica. Los Inquisidores, por ejemplo tienen atributos comparables a los de los oficiales de la Guardia Imperial, por lo tanto nada impresionantes; sin embargo las reglas de liderazgo y opciones de armas y equipo realmente logran plasmar en el campo de batalla la convicción absoluta del Inquisidor sin convertirlo en un titán. Para héroes sobrehumanos están los Grandes Maestres de los Caballeros Grises, absolutamente capaces de vencer a un gran demonio en combate singular. El resto de las reglas especiales refuerza más aún, si cabe, la inusual inclinación de este ejército. Algunas pueden parecer algo perjudiciales, por ejemplo una regla de los Caballeros Grises que indica que los demonios del bando enemigo, una vez muertos, se “reciclan” para representar una infestación digna de tales paladines del Imperio, pero son excelentes para lograr una confrontación más que interesante. ¡Después de todo, el Ordo Malleus no es para generales timoratos!
Existen tres formas de jugar con Cazadores de Demonios: un ejército puro, un ejército con aliados (Guardias Imperiales, Marines Espaciales o Hermanas de Batalla) o utilizar un ejército imperial con Cazadores de Demonios como aliados. Las dos últimas son las más eficaces y las más comunes, ya que tanto los Inquisidores como los Caballeros Grises requieren algo de apoyo. Una unidad de exterminadores Caballeros Grises puede con casi cualquier cosa en combate cuerpo a cuerpo e incluso puede tener una enorme potencia de fuego contra infantería, pero no le vienen mal unos cuantos cañones láser de la Guardia Imperial haciéndose cargo de los vehículos enemigos y unos veinte o treinta conscriptos que sirvan de escudo o aporten un poco de números.
El hecho de poder aliarse con otras fuerzas imperiales ayuda mucho a la hora de coleccionar el ejército, teniendo tan sólo una o dos unidades pintadas es posible jugar agregándolas a un contingente Marine, por ejemplo. Unos cuantos Caballeros Grises y un Inquisidor con su escolta le darán un inconfundible carácter a cualquier hueste imperial.
Un ejército puro de Cazadores de Demonios puede ser muy desafiante, ya que el Codex presupone que recibirán cierto apoyo del resto del Imperio. Una deficiencia que se puede ver claramente es la falta de poder antitanque. En un ejército puritano compuesto exclusivamente de Cazadores de Demonios, los únicos cañones láser son los de los Land Raiders y Dreadnoughts. En un ejército radical (que no cuenta con Caballeros Grises, y por lo tanto carece de sus vehículos) ni tan siquiera eso puede conseguirse, es forzoso depender de los rifles de fusión de las tropas de asalto. Al agregar tropas de otros ejércitos puede contrarrestarse un poco el problema de sobre-especialización de los Cazadores de Demonios, permitiendo enfrentar con éxito enemigos más mundanos.
Además de los Inquisidores puritanos y sus Caballeros Grises, también figuran en el Codex los Inquisidores radicales, que creen que pueden utilizar la energía del caos para luchar contra él. En lugar de los galantes Caballeros Grises, las fuerzas de choque de los Inquisidores radicales son los huéspedes de demonios, cuerpos que sufren una especie de posesión demoníaca controlada (o al menos eso creen sus amos) y que sirven ciegamente al Inquisidor. También es posible dotar a nuestros incansables servidores de la Humanidad con poderes psíquicos, algunos de los cuales (como ocurre con gran parte de las opciones de los Cazadores de Demonios) están dirigido a combatir al Caos.
Como si la miríada de opciones que disfrutará el jugador no fuera suficiente, los Cazadores de Demonios son decididamente uno de los ejércitos que más cautivarán a los pintores y coleccionistas. Las miniaturas son absolutamente hermosas, hasta el más humilde Inquisidor de veinte puntos cuenta con un modelo precioso e impresionante que destila confianza en el Emperador. Los Caballeros Grises (sobre todo los exterminadores) son las mejores miniaturas de infantería del juego. Si se utilizan los nuevos Kasrkin para las tropas de asalto, el resultado será un ejército visualmente impactante. En cuanto a conversiones, los personajes, los secuaces del Inquisidor y los vehículos benditos desbordarán las expectativas de los más exigentes.
En resumen, los Cazadores de Demonios son una excelente opción para ampliar o remozar un ejército imperial, además de una interesante opción como ejército principal. Las miniaturas son preciosas y el trasfondo bastante atractivo. ¿Qué más hace falta?
“Alaba al Emperador por su sacrificio,
Tal como él lo soporta lo haremos nosotros.
Nosotros que somos los Cazadores de Demonios,
Hemos de lidiar en su nombre eternamente.
Nosotros la Orden del Martillo,
Hemos de sumergirnos en las Oscuras Sombras.
Buscaremos al Contaminado,
Perseguiremos al más Puro Mal.
Los Caballeros Grises somos los Martillos,
Asesinamos a la Oscuridad sin temor.
Fuimos fundados en gran misterio,
El capítulo seiscientos sesenta y seis.
En un baño de sangre hemos de salvar a la Humanidad,
La Muerte será nuestro credo sempiterno,
La Guerra sin fin será nuestro Destino,
En la batalla seremos absorbidos.
Seremos incansables en nuestro Odio,
Desearemos hambrientos la Guerra Santa.
¡Por que somos las Espadas de la Justicia!”
Extracto de El Cántico de Absolución de los Caballeros Grises.
Que lo disfruten…